Capítulo 1: Ceremonia de Graduación
Era un día de despedidas y nuevos comienzos, donde cada
diploma representaba no solo un logro académico, sino la promesa de un futuro
incierto. En medio de la multitud, Paye José observaba la escena como un espectador
distante, sintiendo cómo el bullicio de la celebración se convertía en un eco
lejano, mientras una sensación de ansiedad lo envolvía. “¿Por qué no puedo
disfrutar de este momento como los demás?” Pensó, sintiéndose como un
espectador en su propia vida.
Joel Carvajal pasó
a su lado, levantando la voz por encima de la multitud. “¡Oye, Payé! ¿Por qué
no vienes y te unes a la fiesta? No podemos celebrar sin nuestro genio de la
computadora”.
“¿Y qué? ¿Celebrar con ustedes? No tengo nada que aportar”,
murmuró Paye, impidiendo su mirada.
“¡Vamos, amigo!
¡Este es nuestro día! Necesitamos hacer un brindis por el futuro”, insistió
Joel, tirando de su brazo con energía.
“¿Brindis? ¿Con
qué? ¿Levite sabor pera?” Paye respondió con un tono sarcástico, pero no pudo
evitar que una pequeña risa escapara de sus labios.
Mientras tanto,
Danna Gómez, con su teléfono en mano, capturaba cada momento. “Chicos, tenemos
que tomar una foto en grupo. ¡Esto es histórico!” dijo, mirando a todos con
determinación.
“Pero Danna, ¡no
tengo el peinado adecuado para una foto!” Se quejó Daiana Canales, peinándose
nerviosamente el cabello. “Siempre quise que este día fuera perfecto. Tiene que
ser perfecto”
“¡Relájate,
Daiana! Solo necesitamos una buena sonrisa”, bromeó Leonel Zeballos, haciendo
un gesto dramático mientras posaba. "Si el peinado perfecto fuera el
requisito, entonces todos estaríamos en problemas. ¡Mira a Einar!”
“Jaja, pero es mi
día especial. Quiero que todo sea perfecto”, insistió Daiana, cruzando los
brazos.
"¡Eso es lo que pasa cuando tienes seis hermanos
menores que no te dejan peinarte! Siempre estoy en modo de supervivencia".
Einar Oruño se acercó a Daiana,
poniendo una mano en su hombro. "¿Y si tomamos la foto ahora y luego
hacemos otra más tarde? Así puedes ajustar lo que quieras y quedará aún
mejor".
“¿Por qué no hacemos la foto en el escenario? ¡¡Sería
EPICO!!”, sugirió Joel, señalando el podio donde iban a entregar los diplomas.
“Buena idea”,
afirmó Danna, “pero necesitamos que Paye esté en la foto. Él es parte del
grupo”.
“Solo quiero estar
en el fondo”, murmuró Paye, sintiéndose incómodo al ser el centro de atención.
"¡No! ¡Eres parte de esto!” Einar se acercó a él y lo
arrastró hacia el grupo.
Una vez alineados, Danna levantó su teléfono. “¡Sonrían!
¡Esto es para recordar!” susurro, mientras todos posaban con una mezcla de
sonrisas genuinas y gestos exagerados.
“¡Sonrían! Tres…
dos… uno…” Danna capturó el momento, y aunque Paye intentó escapar, una pequeña
sonrisa se escapó de sus labios.
Después de la foto,
la conversación se volvió más seria mientras esperaban su turno para recibir
los diplomas.
“¿Qué piensan
hacer después de esto?” -preguntó Einar, rompiendo el silencio.
“Quiero ir a la
universidad, pero no estoy segura de qué estudiar. Me gustaría hacer algo en
negocios, tal vez”, admitió Danna, mirando al suelo.
“Yo solo quiero
ser famoso. ¿Quién quiere ser un simple graduado, verdad?” bromeó Joel, pero
había un trasfondo de inseguridad en su voz.
“Ser famoso no es
tan fácil como parece”, respondió Leonel, con su característico sarcasmo. “La
vida real no es un reality show, bro, la fama debe ser una mierda”.
“Que debería hacer
con mi vida ahora?” reflexiono Paye mirando a la nada “Ve por lo seguro, y
metete en algo en lo que eres bueno” afirmo Daiana
“Quizás deberíamos
hacer algo juntos, como un negocio o algo así. Sería genial”, sugirió Einar,
sus ojos brillando con entusiasmo.
“Sí, pero ¿qué
tipo de negocio? No todos tienen habilidades para eso”, intervino Daiana, con
una ceja levantada. “Y tampoco tengo paciencia para fracasar”.
“Podemos
complementarnos, todos tenemos algo que aportar”, defendió Joel, decidido. “¡Además,
siempre hemos sido un buen equipo!”.
“shhh baja la voz
Joel” susurro Danna “¿Qué?” reacciono Joel “que cerres el orto” agrego
Leonel.”¡¿Qué::?!”
La fuerte voz de
Joel llamo la atención de los directivos que se quedaron en silencio mirando al
ruidoso grupo.
"Vamos, Joel, la graduación no es un casting. No tienes
que esforzarte tanto por ser el protagonista" dijo Leonel
La conversación se
detuvo cuando llamaron a su grupo para recibir los diplomas. Cada uno avanzó al
escenario, sintiendo el peso de sus sueños y expectativas.
Al finalizar la ceremonia, mientras todos se dirigieron a
sus asientos para escuchar las últimas palabras del director, una oleada de
alegría y nerviosismo invadió el ambiente. Las risas resonaban mientras los
graduados compartían abrazos y felicitaciones.
Paye miró a sus
amigos y sintió un nudo en el estómago. “Espero que volvamos a vernos pronto”,
dijo en voz baja, aunque sus pensamientos eran inciertos.
“Definitivamente”,
intervino Joel, ya con la voz un poco más quebrada. “Nosotros hemos hecho esto
juntos. ¡Y no importa dónde terminemos, siempre seremos amigos!”
“Claro”, asintió Einar, sonriendo. “Lo que importa es que
hemos compartido este viaje. Lo que hagamos desde aquí es solo el siguiente
paso”.
“Así es”, dijo Danna,
su mirada reflejando el sentimiento de todos. “Y aunque el futuro sea incierto,
sé que estamos hechos para enfrentar cualquier cosa”.
Daiana y Leonel se
quedaron en silencio mientras el resto seguía soltando diálogos motivacionales.
Ambos cruzaron miradas, entendiendo por sus gestos, que el otro pensaba lo
mismo (“Después de la graduación los grupos se separan”)
Al salir del
auditorio, los seis se detuvieron un momento. Miraron hacia atrás, hacia el
lugar donde habían compartido tantas risas, lágrimas y aprendizajes. La
graduación no era solo un final, sino un nuevo comienzo. Una nueva vida que nos
esperaba. Con cada diploma en mano, nuestras sonrisas brillaban con esperanza,
aunque la vida tiene una forma peculiar de recordarnos que no todo lo que
brilla es oro.
FIN DEL CAPITULO 1.
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